Energía Sostenible

Energías renovables: una luz en el camino

Cada vez que usted enciende una luz en su casa, las máquinas generadoras de electricidad trabajan un poco más para dar corriente y lo mismo pasa donde su vecino y en el barrio, y otros barrios cercanos.

Nuestros países recurren en su mayoria a diesel y el búnker, combustibles generadores de gases de efecto invernadero (responsables del cambio climático) para poner a funcionar las plantas eléctricas.

En pocos sitios, se extrae la energía de fuentes naturales. El Pacto por la Vida, promueve  el uso racional de los recursos energéticos y el desarrollo de nuevas fuentes de energía más amigables con el ambiente para disminuir la dependencia de otras fuentes menos limpias.

Lo que tenemos

Los altos costos del combustible hacen que Centroamérica tenga que pagar sumas elevadas por el petróleo y la generación eléctrica es cara. Quienes pagan esto son los consumidores sin importar el estrato social al que pertenezcan.

Los combustibles son susceptibles ante cualquier situación que afecte los precios, desde una crisis financiera que dispare los valores hasta un huracán que dañe las refinerías y pozos de extracción petrolera.

Centroamérica debe hallar la forma de reducir el costo de la generación eléctrica, porque dependemos de los precios internacionales.

Entre la riqueza natural para extraer energía está el gas natural, carbón y el bioetanol, producido con la caña de azúcar. Somos productores de palma africana también usado para el etanol y biodiesel. Sin embargo entra la discusión: ¿Tierras para cultivar alimentos o para caña?

Es necesario buscar un balance.

Hallar esas fuentes permitirá, no solo bajar los costos sino garantizar a las futuras generaciones el disfrute de recursos energéticos.
Algunos países como Costa Rica, Guatemala y Honduras deberán incrementar su capacidad de generación. Al año 2050 la generación eléctrica debe ser nueve veces mayor que la actual.

Buscando alternativas

La variedad de recursos que pueden darnos energía permitirían  a Centroamérica, encontrar la manera de sustituir el petróleo, que además de ser contaminante, implica un alto gasto económico para la región.

En el 2006 la región pagó casi siete mil millones de dólares, más de $170 por habitante, para sufragar costos por la compra de hidrocarburos.

La clave es hallar energía renovable en nuestra tierra, a esto se le llama un cambio en la matriz energética, gas, biomasa, etanol, energía eólica e hidroeléctrica son opciones viables.

Esto también permitirá reducir la dependencia que tenemos del petróleo y la factura bajará, lo que ayudará a destinar dinero para satisfacer otras necesidades.

Actualmente cada país explora sus oportunidades, pero hacen falta más estudios y que los estados se metan de lleno a la búsqueda de nuevas opciones.

Prioridad ahorro

El panorama centroamericano no es muy alentador, debido a la alta dependencia de las fuentes actuales y la vulnerabilidad de las mismas.

Se estima que el aumento en el consumo de energía alcanzará proporciones tan altas que las fuentes renovables no podrán satisfacer la demanda energética.

Para contener esto, el Pacto promueve el compromiso de los consumidores y empresarios para ahorrar, de las empresas generadoras para establecer planes de expansión que brinden prioridad a la generación con fuentes de energía renovables autóctonas.

Los gobiernos deben explorar alternativas de generación y promover el ahorro en las industrias, personas, empresas y organizaciones identificadas con el Pacto por la Vida pueden establezcan acciones con el fin de estimular el consumo moderado.

Además dialogar sobre las opciones existentes para garantizar el suministro futuro de energía en Centroamérica, establecer acciones que permitan el uso más eficiente de los recursos energéticos y generar una conciencia sobre el riesgo que la dependencia energética representa para el desarrollo.