Niños vulnerables a traficantes en Haití
Tomado de La Prensa, Nicaragua
Por LA PRENSA/AP / ANDRES LEIGHTON
La madre de uno de los 33 niños, a los que un grupo de estadounidenses pretendía sacar ilegalmente de Haití el pasado sábado, puso ayer una denuncia contra esas personas, las cuales están detenidas en Puerto Príncipe.
La mujer, que responde al nombre de Madeleine, apareció ayer en la Dirección Central de la Policía Judicial (sede provisional del Gobierno) y declaró a los periodistas que los diez estadounidenses se identificaron como miembros de un grupo cristiano.
Entonces le dijeron que podían ayudar a su hijo y ella se lo confió, creyendo que se lo devolverían al poco tiempo, pero desaparecieron con él, según dijo a los periodistas.
Tras hacer estas declaraciones, una ministra del Gobierno le animó a entrar en las instalaciones de la Brigada de Protección de Menores (BPM) para interponer una denuncia.
La ministra de la Comunicación, Maire Laurence Lassec, dijo que “parece que varios de los niños tienen padres”, pero no dio más precisiones al respecto.
Los estadounidenses dijeron, desde el momento en que fueron detenidos, que los niños que sacaban del país eran huérfanos y que iban a ser llevados a un nuevo orfanato que su organización construye en Santo Domingo.
Los diez estadounidenses, que dicen pertenecer a una organización bautista llamada New Life Childrens Refuge (Refugio de Niños Nueva Vida) con sede en Idaho, iban a comparecer ante un juez de Puerto Príncipe, pero hasta ayer no había confirmación de que la cita judicial se haya cumplido.
El juez deberá decidir si son juzgados en Haití o en su país, según informó la ministra de Comunicación y Cultura, Marie Laurence Lassec.
La ministra explicó que fue la guardia de fronteras la que dio el alto, el pasado sábado, al autobús en el que viajaba el grupo de niños haitianos, alertada porque éstos iban acompañados de un grupo de adultos con apariencia de extranjeros.
“No tenían (los niños) ninguna documentación, ni ningún papel con ellos, así que la Policía llamó a la dirección en Puerto Príncipe y ordenaron la vuelta del autobús”, dijo la ministra.
En declaraciones a los medios de comunicación, Lassec subrayó que Haití tiene su sistema judicial y sus procedimientos y pidió respeto para las normas del país.
La detención de los estadounidenses ha puesto de manifiesto la precariedad en la que viven muchos niños en las calles o en los albergues de Haití.
Se cree que en los días posteriores al sismo muchos niños fueron sacados de los hospitales por personas sin vínculos familiares, aprovechando la ausencia de parientes directos y el caos en que estaba sumido el país. De esos niños se ha perdido el rastro para siempre.
Las calles de Puerto Príncipe están llenas de menores que, como sus padres, deambulan de aquí para allá. No pueden ir al colegio porque el 75 por ciento de las escuelas de la ciudad quedó total o parcialmente dañado por el terremoto.
No obstante, las actividades escolares se reanudaron ayer en las zonas de Haití que no resultaron directamente afectadas por el sismo.
El Ministerio de Educación Nacional anunció que lleva a cabo una evaluación para determinar el estado de las infraestructuras que quedan en pie, mientras que se estudia la posibilidad de instalar albergues provisionales para las actividades académicas.

