Seguridad Alimentaria

Centroamérica y las oportunidades para producir

Una adecuada alimentación diaria es fundamental para trabajar, estudiar con energía. En muchos lugares del istmo la alimentación es buena, en otros extremos hay grupos en pobreza que apenas comen lo necesario para vivir el día a día.

Niños desnutridos, otros que mueren por falta de comida y una amenaza de aumento de estos casos por el alto costo de los alimentos oscurecen el panorama de Centroamérica.

Durante el 2007 y el 2008 los precios de los alimentos subieron más de un 25%  con respecto al 2006.

¿Existe una crisis de alimentos?

A más población más bocas que alimentar y buena parte de la tierra de cultivo se ha dedicado a otros desarrollos. Por otro lado el alto costo del petróleo, desastres naturales, guerras, el cambio climático y el comercio especulativo de alimentos los encarecen.

Esto golpea más  a los  pobres, que apenas pueden comprar lo básico. Si los alimentos aumentan de  precio, la capacidad adquisitiva es cada vez menor.

Ante esto salta el tema de seguridad alimentaria que no es más que asegurar la producción alimentos y garantizar el acceso a quienes los necesiten.

La Cumbre Mundial de la Alimentación en1996 se propuso reducir a la mitad el número de personas desnutridas en el mundo antes del 2015, sin embargo el objetivo es lejano debido a los aumentos  en los costos de los alimentos.

Aunado a esto, la alta dependencia de nuestros países de granos básicos importados golpea el valor de los alimentos. Por ejemplo, Honduras y El Salvador dependen en casi un 90% de la importación de arroz; Costa Rica más de 80% de importar frijoles y el 100% de maíz.

Éstos y los productos lácteos han hecho que el índice de precios esté en constante subida desde el año 2001.

Débiles en la zona

Cualquier evento que afecte el precio de los alimentos en un 10% en Centroamérica traería consecuencias severas aumentando el número de pobres en toda la región en 5.3 millones.

Esto pese a que la región posee grandes extensiones de tierras fértiles y una larga tradición agrícola en granos básicos pero que fue sustituida por los productos no tradicionales de alta rentabilidad y ahora hay que pagar altos precios por los granos.

Por ejemplo, durante en el año 2008, el precio de la tonelada de arroz llegó a $364, el doble del 2000 debido al aumento en el costo de importación.

Durante la sequía que afectó Costa Rica a finales del 2007, provocó la pérdida del 74% de la producción, lo que obligó al gobierno de ese país a comprar frijoles a Nicaragua a un precio de $1.600 por tonelada.

El sombrío panorama de una serie de eventos anteriores hizo que Guatemala, Honduras y Nicaragua, iniciaran en 1999, con el apoyo técnico internacional, el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA), al que se incorporó  El Salvador en el 2004 .

Su único objetivo es mejorar la producción y diversificación agrícola de los pequeños productores para atender los problemas de abastecimiento de alimentos en cada nación.

También existe el Programa Regional de Seguridad Alimentaria (PRESANCA), desde el 2004 con el apoyo financiero de la Comunidad Europea y cuya área de intervención son los países de El Salvador, Guatemala,Honduras y Nicaragua.

Políticas pro alimentos

Si bien hay ideas y proyectos el tema del hambre y nutrición aún no es prioridad en los planes de desarrollo de los gobiernos y en la agenda regional de desarrollo

Por ello es necesario promover acciones que posesionen la seguridad alimentaria en las agendas nacionales de cada país de forma integrada.

Por la amplitud y complejo del problema, la solución debe construir y fortalecer políticas de Estado, crear e impulsar programas nacionales de seguridad alimentaria nutricional.

Todo esto debe enfrentar además de la escaséz; los altos precios de los alimentos, la carencia de una distribución adecuada y estimular la producción local de alimentos básicos.

Hay una oportunidad para potenciar la pequeña producción, asociando el crecimiento agrícola con la reducción de la pobreza y el manejo sustentable de los recursos naturales.

La región posee las condiciones necesarias, buenas tierras, agua para riego y el conocimiento necesario: hay que definir una política adecuada en cada nación y estimular la producción para consumo local.